Mini mininos

jueves, 15 de enero de 2015

Está más gordita ¿no?

Era habitual que me pidieras comida varias veces al día y, como tengo una mano pequeña, estaba acostumbrada a que siete puños fueran la medida necesaria para tenerte bien alimentada. Al irnos de vacaciones, sin embargo, y para ser bien precisa, le dejé a la mamá Lucy, que te vino a cuidar, un mug de plástico con la marca correspondiente a los 60 grs de Royal Canin Fit 32 que necesitabas al día.

La molesté incansablemente preguntando cómo estabas tú y tus hermanitos, Emma y House, y ella les sacaba fotos para mandármelas por whatsapp y dejarme tranquila. Se portaron como unos angelitos. Y cuando regresamos, vaya alboroto de felicidad el que armaron...

Algunos amigos, que te ven por lo menos una vez a la semana, mencionaron, más de una vez, que tenías un "notorio" engrosamiento abdominal. Por supuesto que sí, para mí estabas tan repuesta de todos tus achaques y tan rebosante de salud, pero cierto día en que la mamá Lucy vino de visita y se quedó a alojar, fue temprano a la cocina a preparar el desayuno y, como era lógico, la acompañaste pidiéndole el tuyo. Minutos después me les uní y pude ver como esparcías los pellets a diestra y a siniestra.


¿No le habrás dado mucha comida a la Granola, mamá?
Le puse exactamente la medida del tazón.
¿Los sesenta gramos?
Claro.
—Pero eran para repartirlos a lo largo del día, mamá, no de un puro sopetón.

Más que clara me quedaba la razón de tu aumento de peso y, convencida me dejaba de que no tenía que ver con preñeces ni con tu escapada furtiva.


No hay comentarios:

Publicar un comentario