Unos trinos me despertaron a las 4:15 de la madrugada. Había poca luminosidad como para que los pajaritos comenzaran a cantar pero más extraño que eso, fue que el sonido viniera desde dentro del closet donde estabas. Me asomé con sigilo y alumbrando con una linterna pequeña pude ver como lamías a tu primer bebé: Rose "Tyler".
Devoción, prolijidad, esmero... apenas me miraste por el rabillo del ojo y, dándome a entender de que todo estaba bien, continuaste con tu tarea de ser mamá.
Le avisé a Tony y corrió para esperar el momento en que llegara la segunda cría. Emma y House gimoteaban intuyendo que algo importante estaba ocurriendo en el dormitorio de al lado así es que los fui a calmar y me quedé con ellos. La verdad es que preferí quedarme fuera para tranquilizarme yo. Parecía primeriza... en verdad lo era.
Recién una hora y quince minutos después, llegó "Amy" Pond y detracito de ella, apareció Doctor "Who". Tony me whatsappeaba que fuera a estar contigo y algo en mi interior me hacía no poder.
Cuando llegó hice el conteo en voz alta, para que puediera seguirlo él también, y le apunté cada cabeza con el dedo índice, "una, dos... Ay, ay, ay —exclamé alharaqueando después de decir el cuatro— algo se le está saliendo a la Granolita". Y ese algo se llamó "River" Song, que expulsaste de tu vientre a las 6:44, catorce minutos después de Tom "Baker".
No puedes imaginarte lo que eso fu para mí: presenciar el nacimiento de esa pequeñita, a la que sus hermanos doblaban en tamaño, me quitó por unos segundos la respiración. Sentí como si hubiera sido yo la que tuvo a los quintillizos.
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